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Fernando Castro Flórez /// Una resurrección de esta tumba. [Palabras dispersas en torno a Beuys]. Beuys reconstruye su vida como montaje permanente de exposiciones: se convierte en parásito de sus heridas. El curriculum recuerda que con diez años suceden dos muestras en Kleve: Exposición contraída y Exposición de la contracción, más tarde Exposición bajo tierra a poca profundidad. Beuys se sitúa en el terreno en construcción benjaminiano: su mirada visionaria es la de un niño que juega: "Naturalmente, todo aquello no tenía aún otro carácter que el de un juego. Así, por ejemplo, con los trozos de tela vieja, trapos y restos que habíamos andado mendigando por ahí, se construyeron grandes cobertizos a modo de tiendas de campaña, y allí se exhibían todas aquellas cosas, empezando por mosquitos, reptiles, renacuajos, peces, escarabajos, ratas, ratones, hasta chismes mecánicos viejos y algún que otro aparato técnico, todo, en fin, cuanto podíamos buscar. Se producían también considerables movimientos sísmicos, pues, en parte, construíamos bajo tierra nuestros locales, en un laberinto de zanjas". |