|
Alberto Ruiz de Samaniego /// Jorge Molder: Quase nunca ninguém, o un drama en gente “¿Quién, siendo portugués, puede vivir estrechamente en una sola personalidad, una sola nación, una sola fe?” El que esto se pregunta, un tanto irónicamente, no es otro que Fernando Pessoa, alma escindida, genio complejo y tutelar de Jorge Molder. De Pessoa, individuo de existencia secreta, dudosa incluso, podríamos decir –al igual que lo podríamos afirmar de Molder– aquello que él mismo dijo de Shakespeare, que es “un ser que vive en sus personajes”. O mejor: que SÓLO vive en sus personajes. Alguien que vive o se vive estéticamente en otro. Y no una sola vivencia, o su experiencia de unidad, sino una multiplicidad de identidades simuladas; en la medida en que, precisamente, definirse a través de un único carácter, una creencia o una pasión, sería como limitarse. El ser se inventa así unas máscaras, unas biografías supuestas, otras voces, tal vez para escapar de sí, o para cumplirse en una laberíntica pluralidad sinfónica; o mejor, de nuevo: el ser, acaso y simplemente, se inventa. |